“Bajo un manto de estrellas” Así es como se titula esta película de Oscar Parra de Carrizosa y que se podríamos resumir de la siguiente manera:
Aquí os dejamos el tráiler de la película que
El holocausto católico
Se habla con frecuencia del Holocausto judío, olvidando otros igualmente terribles e ignominiosos para la Humanidad. En el siglo pasado existieron planes sistemáticos para erradicar el cristianismo en Armenia, un auténtico genocidio realizado por el Imperio Turco entre 1915 y 1992; México, en los años 20, y en España, en la década de los treinta.
Hay un total de 1.523 mártires beatificados, entre los que están los 24 dominicos de Almagro, y más de 2.500 causas pendientes. Son para los católicos los mártires de la reconciliación. Son también un manto de estrellas, como señala el título de la película. Su luz sigue brillando y nos ilumina, aunque procedan de estrellas ya extinguidas, sin vida.
La reconciliación
Bajo un manto de estrellas no pide ni reclama venganza. Ni una nueva relectura histórica, sólo trata de contarnos el asesinato de unos hombres por su condición de religiosos, que aparecen ante nosotros como seres reales, de carne y hueso, que sufren ante su ya inminente final. “No vais a tomarnos declaración... ¿Nos vais a matar?", afirma el actor Pablo Pinedo como fray Arsenio, en uno de los momentos más dramáticos, cuando los religiosos eran sacados a la fuerza de su casa por sus verdugos.
Su convento también sufrió la furia anticlerical. Fue transformado durante la guerra civil en un manicomio improvisado que acogió a instancias de la Diputación provincial de Madrid a enfermos mentales, evacuados de la capital de España y de Leganés. Las ricas tallas y hasta el retablo de la iglesia conventual antes fueron destrozados y quemados. El lugar que ocupaba el altar sirvió como retrete y lugar de higiene para los internos forzosos que lo ocuparon durante la guerra.

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