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EL LAVABO
En muchos lugares se ha abandonado el rito en el que el sacerdote se lavaba las manos, bien después de depositar en el altar la patena y el cáliz, bien después de la incensación.
Es verdad que el rito del lavabo es secundario, pero no por eso, hay que pensar que no es significativo o superfluo, pudiendo suprimirse sin más (los sacerdotes no deben tomarse la liturgia como algo propio que cambian a su gusto, pues la liturgia es de la Iglesia y solo ella tiene autoridad para modificar los ritos). La reforma del misal no lo ha suprimido en ninguna de sus ediciones. En la Introducción del misal romano del año 2000 aparece en el número 76: «A continuación, el sacerdote se lava las manos en el lado del altar. Con este rito se expresa el deseo de purificación interior».
El sacerdote ya tiene las manos limpias; ¿por qué se lava las manos otra vez? Para decir, con un gesto externo, que igual que el agua va a quitar de sus manos las pequeñas suciedades, del mismo modo pide a Dios que su gracia y misericordia limpie su alma de sus suciedades (pecados, amor propio, faltas de amor, etc.). Pídeselo tú también, con las palabras que en voz baja dice el sacerdote: ¡Señor, lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado! Puedes pensar que es la Sangre de Cristo en la Cruz, que ahora estará sobre el altar, la que realmente nos ha conseguido el lavado y perdón de nuestros pecados.
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martes, 6 de mayo de 2014
Escuela de Liturgia
LA SANTA MISA EXPLICADA PASO A PASO
sábado, 26 de abril de 2014
Escuela de Liturgia.
LA SANTA MISA EXPLICADA PASO A PASO
Una vez terminada la oración de los fieles, el sacerdote se dirige al altar, lugar indicado para la mesa de
PRESENTACION DE LAS OFRENDAS
Ante todo presentamos el pan y el vino, dones de Dios, pero debidos también al trabajo del hombre. El trabajo del hombre, de este modo, queda santificado y pasa a formar parte de
En este momento de la Sta. Misa estamos sentados, pero es el momento en el que debes estar más activo. El pan, hecho con la suma de muchos granitos de trigo, es también un símbolo. ¿Qué es lo que ofrece el sacerdote a Dios? La suma de todas las pequeñas cosas que los asistentes ponen en la patena: horas de trabajo, pequeñas mortificaciones, alegrías, dolores, deporte, diversiones del día, lucha por sacar propósitos, detalles de cariño y servicio... Puedes decir: Señor mío y Dios mío, te ofrezco todo lo que tenga; mis planes y proyectos, mis sacrificios y alegrías. ¡Quiero ser todo tuyo! ¡Para ti, para siempre!
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domingo, 13 de abril de 2014
Escuela de liturgia
LA SANTA MISA EXPLICADA PASO A PASO
(o "preces")
También se conoce con el título de “Oración Universal”. Es el momento de abrir nuestros corazones a las necesidades, anhelos y preocupaciones de todos los hombres. De salir de nosotros mismos y manifestar que tenemos un corazón amplio como el de Cristo, que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Que quiere que todos los bienes de la tierra sean para todos. Que no haya quienes nadan en la abundancia y quienes se mueren de hambre. Que es enemigo de las injusticias que el hombre crea. Que lleguemos a construir un mundo más justo. En esta oración no debe faltar
Esta oración viene a ser fruto de la Palabra que ha sido proclamada, en los fieles. Tras escucharla y contemplar la acción de Dios en el pasado y en el presente, se pide que siga esa intervención suya sosteniendo la acción humana. La salvación anunciada en las lecturas es objeto de la súplica de la asamblea. En la Eucaristía, se abre a la comunión con toda la Iglesia, teniéndola presente en el momento en que se va a iniciar la liturgia eucarística, que esta oración viene como a inaugurar.
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sábado, 5 de abril de 2014
Escuela de Liturgia
LA MISA EXPLICADA PASO A PASO
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EL CREDO
La profesión de fe se hace todos los domingos del año y en las solemnidades. El Credo ha de considerarse como la adhesión que hacemos a
El Credo, no es solo una oración más de la Santa Misa, es una oración de nuestra vida diaria, aunque no la recitemos, atesorémosla en el corazón, y cuando debamos recitarla digámosla con fuerza, que salga de nuestro corazón.
Recitar con fe el Credo es recordar nuestro Bautismo y entrar en comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, es también entrar en comunión con toda la Iglesia que nos transmite la fe y en el seno de la cual creemos.
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